Horticultura ecológica

Tierra  La Agricultura ecológica es un sistema de producción basado en la TIERRA. Por lo tanto, el cuidado y  enriquecimiento de la tierra es prioritario para lograr alimentos con características propias.   

Fertilidad  La fertilidad del suelo, se mantiene mediante un sistema que optimiza la actividad biológica del suelo así como su naturaleza física y mineral, como medio para proporcionar un suministro equilibrado de  nutrientes para la vida animal y vegetal y conservar los recursos del suelo. La producción debe ser sostenible y reutilizará los nutrientes de las plantas como parte esencial de la estrategia de fertilización.   
La aportación de abonos ecológicos a la tierra (estiércol, restos vegetales, compost) mejoran la  fertilidad y las aptitudes productivas. En agricultura ecológica, no se permiten técnicas de cultivo sin tierra como la hidroponía.   

 Conversión  Para convertir una explotación convencional en ecológico, requiere de un periodo de transición o conversión tanto para las tierras como los animales y cuya duración dependerá del manejo histórico  del mismo y del tipo de cultivo y ganado que hayan de producirse.   

 Este proceso para el caso de los cultivos tiene una duración mínima de 2 años. Durante el primer año  de conversión o “Año 0″, el agricultor hará agricultura ecológica pero no podrá vender sus productoscomo tal.  El objetivo de esta medida es preservar la calidad del producto.  Pasado este primer año, el producto tendrá el sello de “conversión a la agricultura ecológica”.  Pasado el periodo de conversión (2 año en el caso de cultivos herbáceos y 3 en árboles) el producto ya tendrá el sello ecológico y se podrá vender como tal.   

Sanidad de los cultivos  Ésta se logra estimulando el equilibrio natural de las poblaciones de insectos, aprovechando sus beneficios al prevenir que se conviertan en plaga, aplicando técnicas que fortalezcan la planta frente a enfermedades, reduciendo el aporte de abonos, optimizando las rotaciones y asociaciones  de cultivos. Cuando la situación lo requiera, se realizan tratamientos con productos de origen vegetal, animal, microbiano o mineral.   

 Biodiversidad y semillas  El origen ecológico de las semillas. Las variedades locales que son nuestra herencia agrocultural, muestran una mayor adaptación a las condiciones de cultivo de la agricultura ecológica, ya que seleccionadas en la agricultura tradicional comparten un tipo de agricultura  de bajos insumos, con adaptación a las condiciones edafo-climáticas de la comarca y con resistencias naturales a los patógenos.  Al pensar la biodiversidad no como recurso fitogenético aislado, sino como un entramado complejo en el que se unen la diversidad cultural y la biodiversidad agrícola, las iniciativas de producción e intercambio de semillas locales y ecológicas, juegan un papel muy importante frente a la contaminación transgénica.  En agricultura ecológica, no está permitido el uso de organismos modificados genéticamente o derivados  de ellos.